Si tuviera que responder por qué creo que me pasan estas cosas, en realidad no sabría que responder. No sé, siempre me salvo de todo, de alguna manera, creo que Don Fede me quiere, siempre alguien aparece para arreglarme el día, tal vez sea porque soy muy simpática… mmm… no, en verdad no lo creo, no soy simpática, tal vez sea porque soy buena, o trato de serlo. Sea como sea, nuevamente trataré de mejorar ciertas imperfecciones en mi rutina de modo que nada de lo que hago se vea perjudicado, la idea es que valga la pena lo que el universo hace por mí.
Siento un toque de magia dando vueltas por ahí, de otro modo no me explico tanta suerte (entre comillas)…
Definitivamente creo que es bueno conocer gente, mirándolo desde el lado pragmático es bastante útil, tal vez por eso nos relacionamos con otros, siempre podemos obtener algo. Una vez alguien me lo dijo, aunque ese alguien lo veía como algo malo y que se hacía de modo consciente, por mi parte creo que inconscientemente siempre estamos buscando algo en el otro que nos puede ser de utilidad y creo que es realmente cierto, aunque evidentemente no todo se reduce a cosas materiales. También creo que si analizamos nuestras relaciones siempre podemos encontrar las razones que nos hacen acercarnos a ciertas personas o por qué compartes con gente que no te agrada, en este caso creo que lo más probable es que nuestra motivación sea consciente. Analizándolo seriamente no creo que este pragmatismo sea algo malo, pues así como recibimos algo también estamos entregando algo, por último un tiempo valioso que podría ser utilizado en flojear frente al televisor. No es muy serio mi análisis, pero por ahí va la cosa.
Me puse a pensar en esto porque últimamente he sentido que ciertas personas me han sido bastante “útiles”… ya les devolveré la mano. De eso se trata ¿no?